
El informe de inicio de curso de la Federación Estatal de Enseñanza de CCOO analiza la evolución de las necesidades educativas entre los cursos 2017-2018 y 2023-2024, centrándose en cómo estas se han incrementado sin un refuerzo proporcional de recursos e inversión. El estudio demuestra que este desajuste amenaza la equidad y la calidad de la enseñanza, sobrecarga al personal docente y de apoyo, y genera una brecha entre las necesidades del alumnado y las respuestas institucionales.
Evolución del alumnado y del contexto
En el periodo estudiado, el alumnado total en enseñanzas de régimen general creció en 139.878 estudiantes, gracias, principalmente, a la incorporación de 353.192 estudiantes extranjeros. Sin esta aportación, el sistema habría experimentado una disminución significativa, especialmente en etapas de Infantil y Primaria.
El foco del informe está en el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE), que abarca necesidades educativas especiales, dificultades específicas de aprendizaje, situaciones de vulnerabilidad social y altas capacidades. El análisis incluye también el impacto de la pandemia de la COVID-19, que evidenció desigualdades y supuso un aumento coyuntural del gasto educativo, pasando del 3,01% del PIB en 2019 al 3,53% en 2020, pero que descendió al 3,23% en 2023, reflejando la ausencia de un refuerzo estructural.
Incremento de las necesidades específicas
Los datos oficiales muestran un crecimiento sostenido y muy significativo:
- Necesidades educativas especiales: incremento superior al 36%.
- Dificultades específicas de aprendizaje: aumento del 66%.
- Situaciones de vulnerabilidad social: crecimiento del 128%.
- Altas capacidades: incremento del 71%.
En conjunto, el alumnado con algún tipo de necesidad aumentó más de un 75%, pasando del 7,6% al 13,1% del total. Este incremento, sin embargo, no ha venido acompañado de una ampliación suficiente de recursos, lo que genera sobrecarga en centros y profesionales.
Infradetección y desigualdades
El informe subraya la escasa detección del alumnado con dificultades de aprendizaje. Según estudios de prevalencia, al menos el 15% del alumnado debería estar identificado, pero los registros oficiales reconocen solo a un tercio. Esto significa que un 69% no es contabilizado ni atendido adecuadamente.
Lo mismo ocurre con la desventaja socioeducativa: algunas comunidades autónomas como Andalucía y Euskadi ni siquiera registran a este alumnado, a pesar de que las estadísticas del INE revelan que un 29,2% de menores en España está en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que equivale a 2,3 millones de niños, niñas y adolescentes.
En cuanto a la distribución, la educación pública asume la gran mayoría de alumnado con dificultades de aprendizaje (72,5%) y vulnerabilidad social (79,5%), mientras que en la red privada-concertada se equipara a su peso en el sistema únicamente en la categoría de altas capacidades.
Insuficiencia de recursos e inversión
La inversión específica en programas de atención a la diversidad ha disminuido proporcionalmente:
- Educación Especial: -10,8%.
- Educación Compensatoria: -98,1%.
- Total de necesidades educativas: -49%.
Según los cálculos de CCOO, serían necesarios más de 3.564 millones de euros adicionales para garantizar una atención adecuada al alumnado con necesidades específicas. Solo para reforzar la detección y atención a las dificultades de aprendizaje se requieren al menos 10.000 profesionales de orientación y apoyo.
Conclusiones
El informe concluye que el derecho a la educación inclusiva se encuentra en peligro en España. El aumento del alumnado con necesidades específicas contrasta con una inversión insuficiente y en retroceso, lo que compromete el éxito escolar y social de las y los estudiantes más vulnerables.
Esta situación supone también una carga insostenible para el profesorado y el personal de apoyo que, aunque mantiene su compromiso y vocación, afrontan condiciones de trabajo más difíciles, niveles más altos de estrés y un desgaste progresivo. En consecuencia, el sistema educativo depende del esfuerzo individual de sus profesionales, lo que no es sostenible a largo plazo.
Propuestas de CCOO
Para revertir esta situación, CCOO plantea un conjunto de medidas que persiguen garantizar equidad, calidad y sostenibilidad en el sistema educativo:
- Reducción de ratios: que el alumnado con necesidades específicas cuente doble a efectos de conformación de grupos.
- Refuerzo de personal especializado: más orientadores/as, docentes de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, además de perfiles de apoyo como fisioterapeutas, logopedas, personal de enfermería y auxiliares.
- Incremento de recursos materiales y humanos para alumnado con necesidades especiales y dificultades específicas de aprendizaje, con una ratio máxima de 12 estudiantes por especialista.
- Ampliación de refuerzos educativos y creación de 20.000 nuevos grupos con una dotación de al menos 35.000 docentes.
- Acceso universal y gratuito a comedores escolares y actividades de ocio educativo.
- Aumento de becas y ayudas al estudio, especialmente en Formación Profesional y universidad.
- Más plazas públicas en el primer ciclo de Educación Infantil, fundamental para combatir desigualdades tempranas.
- Expansión de la oferta pública de FP en modalidades presencial y a distancia.
- Fomento de la educación de personas adultas para favorecer la integración y el aprendizaje a lo largo de la vida.
- Mejora de Enseñanzas de Régimen Especial (idiomas, música, danza, deportes, artes).