
Este grupo, desde su electrorumba, es capaz de coger a un personaje como Macaulay Culkin, que de por sí es un símbolo pop del cine americano, y llenar los versos de una canción dedicada a este con referencias al barrio. A tu casa. A la casa que nada tiene que ver con la de una familia que vive en un suburbio de clase alta de esa supuesta utopía capitalista estadounidense. Poniendo, así, elementos cotidianos y de clase, como el cuadro falso de Botticelli que te regaló tu prima Eli, en el mismo nivel que aquellos que antaño aparecían en las pantallas de cine y que hoy en día nos llenan los reels de nuestros móviles.
Por contra, en todos los días, lo mismo se hace una descripción del sistema laboral, donde el trabajo se sitúa en el centro; es este el que te permite tener un lugar donde descansar, el que te permite poder comer y, en definitiva, el que marca tu día, tu vida.
Te levantas, vas al trabajo, vuelves del trabajo, te recuperas del trabajo y la rueda vuelve a empezar. Así es la vida de la clase trabajadora, y con humor y música, de una descripción se pasa a una denuncia.
Una denuncia, que se hace desde los márgenes. Y precisamente creo que esto es lo que la hace especialmente interesante para el mundo cultural y educativo. Porque, a pesar de que la mayoría habitamos los extrarradios de las ciudades, la cultura oficial, demasiadas veces, no solo pasa de largo de estos, sino que mira desde cierto pedestal a aquella cultura que, en el caso catalán, también tiene la pátina de txarnego. Pero que al final, esta etiqueta no deja de ser una etiqueta para describir un margen cultural, un límite entre la cultura oficial y la popular.
Ladilla rusa, además, se sitúa en muchos otros márgenes: en el de clase, en el urbano, en el musical, en el queer. Pero lo hace desde la cultura pop, y es desde esta desde donde se puede transformar de verdad. Una exposición en el MACBA con un trabajo excelente del equipo pedagógico sobre la alteridad de lo queer en el continente africano, por ejemplo, se puede entender, mucho mejor, si previamente conoces la historia de Jose Mari que por las noches es Mariví.