
Sentimos la enorme responsabilidad de mejorar nuestro contexto y de moldear el futuro, pero pronto nos topamos con las dificultades: ratios desbordadas, una realidad complejísima, falta de tiempos y de apoyos; en definitiva, una sobrecarga asfixiante y la constante sensación de que la Administración nos exige todo a cambio de parches.
En este día a día, la soledad laboral y la frustración de no llegar están siendo los peores enemigos de la vocación. Por eso, elegir qué siglas te defienden y te definen no es un trámite administrativo, es decidir quién te representa y te cuida. Y ahí CCOO, como sindicato de docentes y de clase, marca la diferencia.
A diferencia de los corporativos, un sindicato de clase entiende que la educación pública no es una burbuja. Esta visión global nos da una fuerza colectiva que ningún grupo sectorial puede alcanzar y nos da muchas más herramientas para alcanzar nuestros objetivos como docentes. Cuando CCOO reivindica, moviliza y negocia, lo hace con el peso de toda la clase trabajadora detrás.
Desde un punto de vista práctico, esa estructura sociopolítica se traduce en eficacia real. CCOO va más allá de protestar: es capaz de influir en los medios, en las redes y en la difusión social, y puede presionar en todos los contextos donde se toman decisiones que nos afectan, que son muchos, como la organización más grande de este país.
Luchar por nuestro reconocimiento profesional y nuestras condiciones de trabajo como profesorado está íntimamente relacionado. No es una opinión, sino un hecho objetivo. Sin el componente emocional y vital de la solidaridad intergeneracional, profesional y de clase no podremos conseguir las ambiciosas reivindicaciones estructurales que necesitamos con urgencia para ser felices en el aula. CCOO defiende que si a la escuela pública le va bien, a la sociedad le va mejor, y viceversa.
Afiliarse o votar a CCOO es una inversión en tranquilidad y en dignidad pedagógica. Es la certeza de que, ante el desprecio institucional o el desgaste diario, hay una red que te sostiene.
Dar más fuerza a CCOO asegura que las reivindicaciones y condiciones de las y los docentes están presentes con fuerza en todas partes. Porque la escuela pública se defiende con el corazón en el aula, pero también con la cabeza y la movilización en las calles y en las mesas de negociación. En nuestro sindicato, las y los docentes de la pública nunca caminamos solos.